38 VIVIENDAS EN CAMÍ DE MISSA (SANTA EULARIA DES RIU)

ParkEularia 38

Cliente

Privado

Ubicación

Ibiza

Proyecto

2023

El proyecto plantea el reto de encajar dos bloques de viviendas en una parcela de geometría irregular, con fuerte pendiente y ensamblándolos de forma armónica en un entorno urbano muy poco homogéneo y con varias promociones de viviendas en curso.

 

Se plantean dos bloques lineales en forma de L que como si de dos piezas de un puzzle se tratase, encajan en el tejido existente y resuelven con su geometría y tipología todos los retos arquitectónicos que se presentan.

 

Estos dos bloques abrazan un espacio central en donde se disponen las zonas comunes.

Este espacio se concibe como un ‘oasis’ dentro de la ciudad y de la manzana.

Una lámina de agua circular formaliza la condición de epicentro.

 

La profundidad de crujía determina una tipología de vivienda pasante y acceso por corredor abierto.

Se trabaja con varias estrategias funcionales y compositivas con el intento de resolver las fachadas urbanas de los dos bloques de una forma ordenada, elegante y racional.

Las fachadas de los dos bloques a la calle Camí de Missa y Margarita Anckermann cuentan con huecos de sólo dos dimensiones que se alternan junto con unos elementos volados que generan unas terrazas, con la intención de generar cierto movimiento.

 

Los dos bloques de viviendas cuentan con un ‘zócalo’ de piel cerámica que permiten cualificar el conjunto y dotar de privacidad y posibilidad de ventilación a las plantas bajas en donde se alojan las zonas de aparcamiento.

La cerámica acompaña el recorrido de los usuarios por las zonas comunes y dota de color e interés a los recorridos horizontales por los dos edificios.

 

Cerramientos de elementos correderos con materiales naturales, persianas alicantinas y el protagonismo de la cerámica (ya sea en color apagado o con distintos colores esmaltados), pretender dotar al conjunto de un carácter mediterráneo y de una paleta formal reconocible y que dote de identidad a la intervención.

 

Los corredores de acceso a las viviendas se piensan como transiciones de luz y sombra matizados por el uso de especies trepadoras y los juegos de profundidad creados por los patinillos de instalaciones y de ventilación.